Ejercicios
 


El ideal de los griegos era Mente sana en cuerpo sano.

Antes de comenzar cualquier régimen de ejercicios es necesario consultar con el médico; el evaluará nuestras limitaciones a las actividades físicas. Es muy importante estar en contacto con nuestro cuerpo, escuchar los mensajes que nos envía y distinguir lo que es cansancio temporal, malestar serio o fatiga producto de un estado de depresión emocional.

No solo tener una actitud positiva ayuda a que las personas viviendo con vih-sida mejoremos nuestra calidad de vida, sino que en general, a todo ser humano se le debe inculcar desde pequeño que un régimen de ejercicios puede ayudar a prevenir enfermedades tanto físicas como mentales.

Ahora que ya estás al tanto sobre los temas de nutrición, es importante que hagas tiempo en tu agenda para practicar algún tipo de actividad física supervisada eso sí, por tu médico de cabecera, quien puede darte los lineamientos para que no te sobre esfuerces con el resultado negativo de hacerte daño.

Si eres asintomático es hora de empezar a plantearte seriamente cual será tu régimen de ejercicios. El virus del VIH inhibe la capacidad de absorción de nutrientes en nuestro organismo, con la consiguiente pérdida de tejido muscular, aun en etapas tempranas de la infección. Para mantener el peso corporal y evitar la acumulación de grasas es importante una dieta balanceada rica en proteínas y nutrientes y baja en grasas.

Se puede empezar con caminatas tres o cuatro veces por semana de 20 a 30 minutos; eso sí, a paso acelerado y constante e ir aumentando el tiempo hasta llegar a quizás una hora y cuarto. Una vez acondicionado el cuerpo a la actividad física, bien puedes empezar desde ahí con ejercicios con pesas o máquinas de una a dos veces por semana.

Otra forma efectiva de practicar ejercicios es con el deporte. Un buen partido de fútbol o basketball puede resultar lo más adecuado, porque además liberarás estrés y segregarás endorfinas además que aumentarás de manera efectiva el recuento de cédulas cd4, fortaleciendo a tu sistema inmunológico.

Lo que debes olvidarte es de la cerveza luego de los partidos; es preferible que te hidrates con agua mineral sin gas o jugos naturales de frutas.

Ahora bien, si tu situación no es de asintomático y ya presentas molestias ocasionadas por enfermedades oportunistas, lo mejor que puedes hacer es caminar los treinta minutos al menos tres veces por semana. Quizás es una buena idea el que lo hagas acompañado por amigos o familiares que te apoyen. Lastimosamente no existe en nuestro país grupos de auto apoyo reconocidos que puedan fortalecer tu decisión de aferrarte de mejor manera a la vida.

En lo posible intenta no esforzarte más allá de lo que las fuerzas te puedan dar, porque puedes tener mareos repentinos y pérdida de estabilidad.

Si ya estás con un esquema de antirretrovirales y tu médico te ha puesto al tanto de lo que es la lipodistrofia y como se manifiesta en las diferentes personas, entonces no lo pensarás dos veces y hasta por vanidad te esforzaras en evitar que aparezca la llamada panza de Crixivan, las piernas flacas y la Joroba de Búfalo que aparte de ser antiestética puede resultar delatadora.

No todos los medicamentos pueden ocasionar lipodistrofia y no existe un estudio que demuestre que es consecuencia directa de los mismos o es el virus el que puede ocasionarla, y uno de los esquemas básico de los antirretrovirales (cocktail) incluye Indinavir (Crixivan) y Estavudina (d4t) que resultan muy tóxicos y directamente relacionados con el movimiento de grasas en el cuerpo (lipodistrofia).

Ahora que ya tienes un panorama un poco más amplio de cómo tratar a tu cuerpo, hago hincapié en las reglas de oro: consultar siempre con tu médico e hidratar bien tu organismo; al menos dos litros diarios de agua o jugos naturales.