Medidas elementales de higiene en casa
 


Ahora que estas conciente que eres vulnerable a muchas infecciones y enfermedades oportunistas, es necesario que entiendas que las puedes prevenir y evitar manteniendo el orden y el aseo de tu hogar y de tu lugar de trabajo. No quiere esto decir que te vuelvas filático de la pulcritud. Basta con observar medidas básicas y comunes de limpieza en tu entorno.

  • Lávate con frecuencia las manos con agua y jabón, en especial antes de preparar alimentos y luego de utilizar el baño.
  • Limpia las piezas sanitarias y mesones de cocina con agua y detergente, y de ser posible utiliza productos específicos que eliminan bacterias y hongos.
  • Hierve con regularidad y de ser necesario cambia cada tres meses tu cepillo dental.
  • Deshecha trates viejos de cocina que presentan grietas, pues en ellas se pueden encontrar gérmenes.
  • Utiliza fundas de basura en los recipientes para tales propósitos, de esta manera será más fácil lavarlos.
  • Hierve y lava los paños y esponjas que usas para la limpieza y desinfección de la cocina y baños. Puedes utilizar cloro en cantidad de una cucharadita por litro de agua.
  • Limpia todos los rincones de la casa, para evitar la acumulación de polvo y moho. Es una buena medida el sacar periódicamente los colchones y cobijas a "orearse", para de esta manera eliminar bacterias.

El resto de medidas son elementales y cotidianas que no faltan nunca en el hogar.

Otras medidas que pueden resultar poco ortodoxas y que son basadas en experiencias personales y en conversaciones con otro pacientes seropositivos son:

Utilizar el mismo tipo de jabón de ropa y detergente para evitar alergias en la piel.

Enjuagar las prendas con suavizantes de textiles, de esta manera causarán menos molestias al usarlas y se eliminarán residuos de detergentes.

De preferencia usar jabón de baño que sea antibacterial con factor 2 que resulta el más adecuado para proteger la piel. En nuestro país existen dos marcas: Protex 2 y ProActive 2. En caso de tener alergia a los jabones es mejor utilizar unos productos que son como el jabón y se llaman Lactibón o Lactacid, son los mejores.

Luego de tu ducha que debe ser diaria, es una buena idea que humectes tu piel con cremas hipoalergénicas como Lubridern o Vasenol, debido a que el virus debilita nuestra piel hasta hacerla parecer acartonada como piel de anciano. De esta manera evitaremos el ingreso de gérmenes a nuestro interior.

¿Te parece demasiado cuidarte como estrella de cine?

La alimentación
 


Este tema se merece un libro entero.

Todas las personas debemos ingerir las tres comidas diarias: desayuno, almuerzo y merienda, y entre ellas las colaciones. En el caso de las personas viviendo con vih los requerimientos calóricos resultan más elevados.

Para las personas seropositivas, es muy riesgoso el hecho de comer fuera de casa, en sitios que no ofrecen las medidas de salubridad mínimas necesarias, por lo que la recomendación primordial es no ingerir alimentos en la vía pública como son las carretillas o baldes de cebiches e inclusive en restaurantes que no ofrezcan las medidas de salubridad mínimas necesarias.

 

Carnes y huevos

Descongela las carnes de pollos en un plato en la nevera, y no a temperatura ambiente.

No comas alimentos crudos o semicocinados

Cocina bien las carnes y mariscos antes de ingerirlos. Para saber si el pollo esta cocinado, pínchalo con un tenedor; el caldo que sale debe ser claro y no rosado. Si cocinas pescado, pínchalo con un tenedor, si se separa en escamas está listo.

Evita las ensaladas frías (carne, atún o pollo) con mayonesa, ya que se dañan facilmente.

Los huevos fritos deben freírse 7 minutos al descubierto o 4 minutos tapados. Las claras y yemas deben estar firmes. Una tortilla de huevos debe freirse 3 minutos por cada lado. Los huevos duros deberán permanecer 7 minutos en agua hirviendo. Evita los huevos cocinados parcialmente como los huevos tibios, ponche, mayonesa hecha en casa, helados, batidos de huevo, etc por el problema de la salmonelosis, ya que las gallinas tienen esta bacteria.

Lácteos

No consumas leche, quesos y otros productos lácteos sin pasteurizar. Debemos evitar comer quesos suaves y maduros reemplazándolos por requesón.

Tira a la basura el queso que tiene hongos pues puede contaminar otros alimentos.

Debes tener mucho cuidado con los lácteos y consumir los que preferiblemente están envasados al vacío y de marcas reconocidas y que cumplen con los controles de calidad y las normas INEN. El problema de una persona seropositiva es que puede presentar un cuadro de salmonelosis que puede resultar fatal en comparación con una persona que tiene sus defensas normales.

Frutas y verduras

Lava los vegetales y las verduras muy bien, si es necesario 2 veces, utiliza hipoclorito de sodio, 1 o 2 gotas por litro de agua, luego lávalos con agua hervida, o utiliza productos para desinfectar frutas y verduras crudas hechos a base de extracto de pepas de toronja.

Come vegetales cocinados y frutas que se puedan pelar; evita las ensaladas y los vegetales crudos en los restaurantes, en todo caso elige vegetales cocidos y sopas calientes

Saborizantes

Es recomendable eliminar los saborizantes artificiales como los caldos de gallina en cubitos, el glucomato de potasio y otros. Es recomendable bajar el consumo de sal, azúcar, sabores picantes y condimentos fuertes y bajar el consumo de embutidos con grasas superiores a 2% y también el consumo de alimentos enlatados.

Alimentación en casos específicos


Diarrea

Toma abundante cantidad de líquidos. Evita sodas y bebidas gaseosas. Debes reponer los líquidos perdidos y restablecer el balance iónico en tu cuerpo. Para la hidratación lo ideal es el consumo de Suero Oral, ya que esto da la hidratación adecuada con electrolitos y agua, hay el Pedialyte que es lo mismo pero con sabores.

Es una buena idea el consumir alimentos ricos en potasio como manzana, plátano verde, tomate, papas, melón, duraznos, guayaba. Evita consumir lácteos, o consume yoghurt, requesón o leche descremada en pequeñas cantidades.

Limita el consumo de alimentos con fibra como el pan integral de trigo o de harina de maíz, salvado, granola, germen de trigo, nueces, semillas vegetales y frutas con la piel, granos, verduras crudas y de hoja.

Evita las comidas fritas y grasosas como crema, salsas, embutidos, frituras, aguacate, nueces, aceitunas, mantecas y mantequillas.

Si tienes flatulencia, evita bebidas carbonatadas, cerveza, alcohol, bebidas fermentables, cafeína, chocolate, granos tiernos o secos, verduras como: col, coliflor, brócoli; alimentos muy condimentados, dulces y mermeladas. Evita masticar chicle, usar sorbete o masticar con la boca abierta.

No pases por alto las comidas, más bien trata de comer cantidades pequeñas con frecuencia y a temperatura ambiente.

Náusea y vómito

Come alimentos suaves y blandos, fáciles de digerir como purés, frutas y papillas, y evita los alimentos de olor fuerte o demasiado dulces, así como los alimentos grasos y fritos.

Intenta comer alimentos refrigerados como: sánduches de pollo, carne, atún, requesón, yoghurt bajo en grasas; o alimentos secos como: tostadas y galletas.

Para evitar las náuseas, quédate fuera de la cocina o de la casa mientras se preparan los alimentos. Si tienes que cocinar tu propia comida, usa alimentos que no requieran de mucha preparación, como las comidas congeladas o comidas frías. Come en un sitio ventilado y libre de olores.

Evita tus comidas preferidas cuando tengas náuseas con el fin de prevenir su aversión.

Descansa después de comer, pero no te acuestes antes de que transcurra una hora después de haber comido. Si vomitas debes reponer los líquidos y la sal tomando caldos, jugos, suero oral, helados de agua, etc.

Evita los líquidos en las comidas, espera 30 minutos a una hora para tomarlos. Espera hasta después de las comidas para tomar los medicamentos que te causan náusea.

Los suplementos nutritivos ricos en proteínas pueden ayudarte.

No pases por alto las comidas, más bien trata de comer cantidades pequeñas con frecuencia y a temperatura ambiente.

Llagas en la boca

Evita alimentos ácidos, alimentos secos, duros, tostados, de textura áspera o picantes, no comas alimentos irritantes; si comes alimentos secos es una buena idea que los remojes en leche, jugos, sopa o salsa.

Prueba los alimentos a temperatura ambiente, evita que estén muy calientes o muy fríos. Si las molestias son frecuentes, prueba con alimentos licuados o líquidos.

Usa sorbetes o inclina la cabeza de adelante hacia atrás, para tragar más facilmente.

Practica una buena higiene bucal (en la medida de lo posible), lávate con frecuencia la boca para humedecerla, eliminar los restos de alimentos y darle un sabor más fresco. Debes evitar los enjuagues bucales fuertes. Utiliza una cucharada de agua oxigenada en medio vaso de agua hervida. Para las llagas en la boca también ayuda enjuagues con agua con bicarbonato.

Perdida de apetito

Consume pequeñas comidas en forma fraccionada a través del día. Ten a mano alimentos nutritivos, refrescos y batidos ricos en calorías y suplementos nutritivos. Evita llenarte con alimentos o refrescos escasos en calorías como café, té, agua, colas, caldo, gelatina.

Aprovecha comiendo en los momentos en que tengas buen apetito. Haz un esfuerzo concentrado para comer regularmente.

Mastica chicle o chupa un caramelo duro para ayudar a aumentar la salivación y por ende el apetito.

Realiza alguna actividad física o ejercicio antes de las comidas para aumentar tu apetito.

Piensa que las comidas son parte importante de tu atención médica.